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domingo, 14 de febrero de 2010


Detienen a húngaro que espiaba para la CIA con fines de asesinar a Evo Morales

El militar húngaro Istvan Belovai, encargado de elaborar documentos para una célula terrorista neutralizada en Bolivia en 2009, daba información a la estadounidense Agencia Central de Inteligencia.
Según nuevos detalles de la investigación, ofrecidos hoy por el fiscal Marcelo Soza, a cargo del caso, la documentación era utilizada por el llamado Consejo Supremo que financiaba las acciones del grupo irregular abatido en un operativo en abril último.
El 16 de abril del 2009, la Unidad Táctica de Resolución de Crisis de la Policía boliviana irrumpió en el hotel Las Américas, en Santa Cruz, y sorprendió a un comando paramilitar.
En la operación perecieron los mercenarios europeos Eduardo Rózsa Flores (croata) -lider del grupo-, Michael Dwyer (irlandés) y Árpád Magyarosi (rumano-húngaro). También fueron detenidos Mario Francisco Tadic Astorga (boliviano con pasaporte croata) y Elod Tóásó (húngaro), quienes están en prisión preventiva en la ciudad de La Paz.
Los extremistas tenían planes separatistas y preparaban un atentado para asesinar el presidente boliviano, Evo Morales; reseñó Prensa Latina. De acuerdo con los nuevos elementos de la pesquisa, Belovai era un agente que tenía el seudónimo de Escorpión-B.
Las habilidades que adquirió durante la Guerra Fría le permitieron ser un asesor de estrategia militar y se presume que entabló relación con Rózsa Flores por medio de actividades en Europa, específicamente en los Balcanes. La afinidad que llegaron a tener ambos permitió incluso que ofrezca apoyo satelital para acciones específicas y financiamiento para el grupo terrorista.
La investigación preliminar de sus nexos determinó, además, que estaba preparando un plan denominado TH (Tree house o casa del árbol). Los datos fueron obtenidos de la revisión de una de las computadoras portátiles de Rózsa Flores, que tenía la carpeta de archivos Bel – Norte con varios correos electrónicos que intercambió con el agente Belovai.
La pasada semana, la fiscalía boliviana imputó al acaudalado empresario de Santa Cruz, Branko Marinkovic, quien se fugó hacia Estados Unidos, por financiar a la banda de Rosza Flores. De acuerdo con esa institución, el también ex presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, integró el Consejo Supremo que organizó el separatismo en la nación suramericana. En la acusación también se relacionan otros nombres como los también prófugos Alejandro Melgar y Hugo Achá.

Domingo, 14 de Febrero de 2010
Red Voltaire

martes, 19 de enero de 2010


Michelle Bachelet e os mapuches


¿Houbo e hai vontade política real por partes dos diferentes Gobernos democráticos de Chile para solucionar a chamada cuestión mapuche?
Inauguraba cun discurso a presidenta chilena en Santiago de Chile o Museo da Memoria e a irmá dun mozo mapuche recentemente asasinado pola policía, Matías Catrileo, berrou apulada nun poste da luz, para ser ben ouvida pola mandataria, que en Chile se violaban os dereitos humanos, ao mesmo tempo que guindaba uns papeis ao ar nos que se podía ler o seguinte: "En democracia se sigue torturando y a nuestro pueblo se sigue encarcelando". Contan as crónicas que a presidenta Bachelet, visibelmente sorprendida, despois de interromper o seu discurso e ficar en silencio durante uns segundos, replicou dicíndolle á irmá do asasinado que entendía a súa dor, "pero que en democracia se hace justicia y se hará justicia. Eso es lo que podemos asegurar". Divinas palabras. Porque nese momento Michelle Bachelet, presa ela mesma e torturada polo réxime de Augusto Pinochet, estaba acompañada polos tres primeiros presidentes chilenos democráticos que houbo despois do fascismo pinochetista, Aylwin, Frei e Lagos, que gobernaron Chile, respectivamente, entre os anos 1990 e 2006. E, como ben se sabe, o actual conflito mapuche, na súa máxima crueza, ten lugar e tempo: a partir de 1990 e no sul do país enfronta as comunidades mapuches con empresas forestais e agrícolas -algunhas delas multinacionais- pola propiedade das terras que os mapuches indíxenas consideran ancestrais e da súa propiedade. ¿Houbo e hai vontade política real por partes dos diferentes Gobernos democráticos de Chile para solucionar a chamada cuestión mapuche? Todo está a indicar que non. Hai uns meses a presidenta Bachelet negouse a recibir un centenar de líderes mapuches encabezados por Juan Carlos Curinao, xefe da comunidade mapuche. E eu lembro a un José Saramago dicíndolle a Michelle Bachelet en Madrid, nun acto oficial: "Hágame el favor de mirar a los mapuches, los chilenos más antiguos". Mais o tempo pasou e pasa, e a presidenta chilena, vítima ela mesma de Pinochet, cultivou sobretodo o silencio e a indiferenza. Cousa ben triste sendo ela.

Xoves, 14 de Xaneiro do 2010
Miguel Anxo Fernán-Vello